
las brumas se van despidiendo
de las penumbras que han acariciado su faz ,
bajo los miles de ojos lagrimosos
colgados en el cielo negro y mordaz.
Se aleja arrastrando su crespón ,
lentamente camina sobre la llanura,
sus pies, ya invisible, pisan el pasto
donde las flores abren sus pétalos
besando el dorado rayo del sol.











