
y las lágrimas cansadas de mojar
ya no pueden mojar nada más
porque ellas reposan en un charco
incapaces de frenar lo desenfrenado,
ineptas para satisfacer la necesidad,
insuficientes para solventar lo deseado
mi espíritu esta en debilidad,
solo mi alma se resiste a ella
y desde el interior grita la atrocidad,
aúlla de dolor, se retuerce,
enfurecida, gesticula y rasguña
mi alma es la única capaz



