Desconsuelo.
la han ensuciado de espanto
la han cubierto de miedo,
han mutilado su inocente sueño.
Mi pequeña, mi niña, mi nena,
fría están sus manitas de cristal
y húmedo su cuerpo.
Impotencia siento hoy atormentada
mientras más lloro, menos la veo,
solo quiero su abrazo tierno
y acariciar su suave pelito negro.
Mi pequeña, mi niña, mi nena,
fría están sus manitas de cristal
y húmedo su cuerpo.
Inútil y eterno mi llanto sin consuelo
desgarrado mi corazón por entero,
solo quiero su abrazo tierno
y acariciar su suave pelito negro.




