
Tus ojos dos fanales encendidos de cristalinos sueños,
a tu cabello trigueño prendidos cual racimo en cascada,
envolviendo tu piel donde reposa tu boca delicada,
en curvas frescas y rosadas, ¡caramelo dulce de miel!
y una alma generosa, llena de justicia que clama siempre.
Bella es tu alma que se encuentra ahí, cobijada dentro de ti.
Gabriela eres bella entera, tanto por dentro, como por fuera
benditos sean los ojos de aquel que te vea en plenitud
privilegiado aquel que te acompañe y te ame siempre hermosa hija.
Pd: Hoy van 18 años y te deseo un feliz cumpleaños hija, que Dios te guarde y te bendiga siempre.






Te felicito por tu poema y por tu bella hija.
Un abrazo.