
Cuando la tristeza se hace parte de mí
los colores del universo se funden con mi sangre
transformándolos en púrpuras,
bermellones y violetas.
En trozos coagulados
mis sentimientos van cayendo a tierra
esparcidos y desgarrados.
Tan tristes como yo,
los cinabrios van envolviendo mi pena
enmoheciendo mi espíritu,
oxidando mis manos.





La tristeza es parte de todos nosotros.. a veces viene a veces se va... pero lo importante es que siempre podemos aprender de ella, y crecemos un poquito .... fuerza Zarela...
Cariños.
-----------------
Marcela Durán