De fuera hacia dentro.
y hallar tu vista viva que me mira,
donde el cielo besa el perfil del monte,
donde el verde se disuelve y se vira
El canto cadencioso del sinsonte
mi pasión eleva en caliente pira
comiendo mis deseos en apronte
mis notas altas tocas en la lira
En todas las cosas estás presente
donde reposo mi ojos yo te veo,
acompañada por tu ser me encuentro
Se agudiza mi vid por ti, su afluente,
inunda mi cuerpo un sutil deseo
de que estés en mi interior, aquí dentro.





Precioso este soneto.
De una calidad sorprendente.
Un fuerte abrazo para ti.
Te pregunto por qué el otro blog no se puede comentar. Ahí es donde me pierdo y no sé cómo hacerlo. Por eso había dejado de hacerlo.