
las brumas se van despidiendo
de las penumbras que han acariciado su faz ,
bajo los miles de ojos lagrimosos
colgados en el cielo negro y mordaz.
Se aleja arrastrando su crespón ,
lentamente camina sobre la llanura,
sus pies, ya invisible, pisan el pasto
donde las flores abren sus pétalos
besando el dorado rayo del sol.






Tremenda sorpresa. No sabía que aquí se te podía comentar… Bueno, ya lo sé ahora.
La noche descubre un léxico maravilloso. Bien por esta poesía.
Un fuerte abrazo.
Al nacer un nuevo día, comienza rayando el alba, y toda oscuridad comienza a desaparecer, y cada rayo nos va alumbrando más y más hasta tener la claridad, como una brujula guiando nuestro camino.
Muy bonito tu poema, dan ganas de caminar por ese paisaje, jejeje.... besistos
En verdad es como se va alejando y da apertura al día...
Un abrazo
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By Maru