
Te hablaré en el sonido de los pájaros
en el murmullo de la brisa primorosa,
en el silbo apacible de una mañana
en la constelación de estrellas
en medio de los ángeles, te hablaré.
Eternamente enamorada de la vida
en un retoño abierto y florecido
donde se esconde los colores del día.
Y sobre todo en tu silencio,
en medio de él, te hablaré.







Yo también estoy eternamente enamorada de la vida..precioso poema...un abrazo.