
Amarga se dibujan las sombras
cuando no hemos querido ver.
De la muerte retorné a vida,
arrastré mis culpas por tanto tiempo
ellas descansan bajo tu sangre querido
la has recogido como cuando el sereno
es recogido por las ramas del olivo,
la carga pesada ya se ha ido.
Vi atrás todo lo mío,
el llanto, el dolor, mi delirio,
en ese tiempo no fui libre
solo pensaba serlo.
¿De qué escapé? si la cárcel la llevaba dentro,
unos preciosos barrotes dorados de anhelos
cautiva de mis inclinaciones, laberinto lóbrego.
¡Oh! vida mía, como te amo vida,
morí para volver a vivir.
¡Oh! Vida mía, como te amo vida.
Nací como un capullo de poesía,
escrito bajo un árbol lleno de frutos
donde el viento agitaba sus ramas
y las hojas del libro mecía.






es la sombra quien atormenta al poeta
o tal vez el dedo con el cual cubre el sol.
hay que disipar la niebla
con pequeñas fraqgancias lumínicas
Agradezco tus comentarios en mis post, y disculpa no haberte visitado antes. Es que me ha faltado algo de disposición en el ánimo al punto de llegar a afectar hasta la calidad de mis letras, y ni la música los calme…
Indudablemente, tu poema es una bella obra aunque él me arrastre un triste recuerdo al leerlo, y termine por agradarme más el anterior.
Pero es verdad. La cárcel… todos la llevamos adentro.
Mis sinceros cariños para ti y un cordial abrazo.
Que bonito escribes, estoy impresionada con tu poesía es muy profunda y me gustó tu mascota virtual Cariños Aracely