Nadie acallará mi boca
ni cubrirán mis manos que hablan,
y aun cuando ellas fueran mutiladas
mis ojos hablarían palabras,
para dar testimonio de la vida,
para cantar una canción de esperanza,
para denunciar las barbaridades
que a todos nos acompañan
Mi derecho viene sellado en mi cuerpo
fue tallado en los sentidos de mi templo,
cincelado en mi espíritu y en mi alma
Nadie acallará mi boca,
porque mi boca ya no es boca de carne,
porque mis palabras ya no salen solo de ella,
ellas salen de mis obras,
esas obras dan testimonio de mi,
ellas entonan versos de vida,
ellas entonan melodías de amor,
sobre si mismas disuelven la oscuridad







el privilegio es mío. Le deseo un día cubierto de mariposas y pétalos a su paso.
Carlos
una boca en peremne silencio
resulta un tedio para quien la carga.
Es mejor abrirla
antes de enclaustrarla en el labio.
Buena decisión.
un gusto leer a una colega poeta
Carlos.
es un privilegio tenerte aquí. Que tengas un hermoso día.