
y las lágrimas cansadas de mojar
ya no pueden mojar nada más
porque ellas reposan en un charco
incapaces de frenar lo desenfrenado,
ineptas para satisfacer la necesidad,
insuficientes para solventar lo deseado
mi espíritu esta en debilidad,
solo mi alma se resiste a ella
y desde el interior grita la atrocidad,
aúlla de dolor, se retuerce,
enfurecida, gesticula y rasguña
mi alma es la única capaz






Valiosa el Alma, que es siempre lo que queda, lo que se recoje después de la tormenta, lo que no nos abandona jamás.
Muy hermoso
Claudia
Impotencia traen mis palabras por ser tan insignificantes a la hora de dar un comentario a tan bello y conmovedor poema...
Te saluda atentamente jose luis...
-----------------
EL FANTASMA
hemos sentido la impotencia...eso nos hace tener algo en común, gracias por tu comentario.