
y las lágrimas cansadas de mojar
ya no pueden mojar nada más
porque ellas reposan en un charco
incapaces de frenar lo desenfrenado,
ineptas para satisfacer la necesidad,
insuficientes para solventar lo deseado
mi espíritu esta en debilidad,
solo mi alma se resiste a ella
y desde el interior grita la atrocidad,
aúlla de dolor, se retuerce,
enfurecida, gesticula y rasguña
mi alma es la única capaz







Valiosa el Alma, que es siempre lo que queda, lo que se recoje después de la tormenta, lo que no nos abandona jamás.
Muy hermoso
Claudia